El tren llegó a la estación de Liverpool. Sabi y yo nos miramos ilusionadas, nos levantamos de los asientos y cogimos las mochilas.
El tren paró y bajamos. Salimos de la estación y busqué una cabina de teléfono y llamé a Nerea. Hable con ella tan normal como hacia otras veces, solo para saber si estaba en casa, y efectivamente lo estaba. Sabine y yo andamos hacia casa de Nerea, pero antes queriamos pasar por delante de mi casa para ver cosa estaba. Justo antes de cruzar por la calle donde vivía John vi que se habria la puerta de su casa, mire a mi alrededor y lo primero que vi fueron las plantas de mi vecina, agarré a Sabine de la mano y le dije:
-¡¡Al seto!!
Ella intento responder <<¿Qué ?>>, pero yo ya nos habia metido dentro. Sabi intentó preguntarme que pasaba y yo solo respondía <<Shhh>> . Vimos como John salia de su casa. Y le susurré a Sabi:
- Es John...
-Ah-respiró alto Sabi.
Las dos observamos como pasaba por delante de nosotras e iba a... ¡¡Mi casa!! ¿Qué hacia John parado delante de mi casa? Abrió el buzon.
-¿Que hace?-preguntó Sabi.
-Parece estar dejando una carta-le respondí. John cerró mi buzon y volvio hacia su casa, parecia estar...triste. Juraría haber visto una lágrima en su cara, entre las oscuras, grises, frías y nubladas calles de Liverpool.Salimos del seto cuando él entro a su casa. Yo estaba sorprendida, pálida, confundida...Estaría llorando por...¿mi?
Nos sacudiamos la ropa para limpiarnos de la planta y una voz detras nuestra dijo:
-¿Acaban de salir dos chicas de esa planta?
Nos dimos la vuelta y nos reimos.
-Yo quiero una planta que de chicas -dijo el chico divertido.
-jajajaja hola me llamo Laura-dije sonriente.
-jajajaj yo Sabine-dijo ella aún más sonriente que yo.
El chico era normal de estatura con los ojos azules y una extraña y grande nariz. Pero tenía encanto natural.
-¿ Cómo os llama is chicas de la planta?
-Laura-dije- encanta de conocerte.
-Sabi-dijo Sabine- mucho gusto.
-Yo me llamo Richard-dijo el chico.- Pero me podeis llamar Ringo.
-Okey-dijo Sabine- Ringow -poniendo voz seductora.
Los tres reimos. Nos despedidos del simpatico chico al que Sabine se quedó mirando. Llegamos a la puerta de mi casa. Tantos recuerdos, buenos y malos. Añoraba esa casa. Nadie vivia allí, nadie la habia comprado, seguia como cuando me fui, supongo que con un poco mas de polvo por dentro. Me acerqué al buzon, estaba lleno a reventar. Saque el juego de llaves que habia guardado de recuerdo y lo abrí.
Muchas cartas cayeron al suelo y otras muchas se quedaron dentro, era un buzon pequeño pero, aun asi eso era mucho. Pense que serian cosas de publicidad, aun asi las cogí, y me di cuenta de que , a pesar de unos pocos folletos de supermercados, casi todas las cartas eran de John. Y todas para mi. Las junté todas ordenadas, mis ojos se llenaron de lagrimas, de una emocion indefinida e incontrolable. Sabine y yo nos dimos la vuelta y no dirigimos al lado contrario de por donde habiamos venido.
jueves, 17 de abril de 2014
Capítulo 30
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Laura.... ESTOY CASI LLORANDO POR TU CULPA! John es un encanto! T.T
ResponderEliminarComo no subas rapido voy a tu casa y te pego! XD
espero que yo siga con Paulie *-*
bueno, lo.dicho.... Bss :D
Que ironía, ahora yo estoy casi llorando, acabo de ver tu comentario...
EliminarOjalá vinieses a mi casa, aunque fuese a pegarme, pero supongo que ya no quieres...