Las dos aprobaron que fuésemos a Liverpool, e incluso que nos quedasemos un par de días en casa de alguna de mis amigas.
Preparamos unas pequeñas mochilas para el pequeño viaje. A las 11 de la mañana del día siguiente partiríamos hacia Liverpool. Esa mañana salí a la calle a las 9:30 y como siempre me encontré a Mick en la puerta de mi casa esperándome para ir a desayunar juntos, todo el tiempo que pasamos juntos hizo que dejara de irrirarme, incluso me agradaba su compañia, aunque supiese que la mía le agradaba a él mucho más.
-Mick.
-Hola Laura, te veo radiante hoy.
-Tengo mis motivos.
-Pues yo tengo motivos para estar deprimido.
- ¿Porqué?
-Pues porque en dos dias me vuelvo a mi casa en Bratford.
-Oh, pero Sabine y yo nos vamos a Liverpool en menos de una hora .
-¿Cómo? ¿ Entonces no os veré más?
-No lo creo, volveremos en dos o tres dias.
-Vaya, entonces vayamos rápido a desayunar, por última vez.-Me sonrió tiernamente.
-De acuerdo-respondí .
Empezamos a andar hacia la cafetería, nos sentamos y empezamos a desayunar lo de siempre. Cuando terminamos eran las 10:10. Nos levantamos los dos y salimos de la cafetería, cuando llegamos a mi casa (10:20) esperaba tener que soportar alguna insistencia de acompañarnos a lo estación o similares. Sin embargo solo me pidió una cosa:
-Laura.
-Dime...
-No te voy a volver a ver en un año al menos, o quizás nunca más, así que quisiera pedirte solamente un beso de despedida.
-Ehh...
-Venga ¿Cómo puedes resistirte a esto? -dijo
señalandose a sí mismo.
Le observé durante un instante. Un chico guapo, musculoso, alto, de pícara mirada y con unos sonrientes, rojos y grandes labios me pedía un beso ¿De verdad se lo iba a negar?
Me acerqué a su mejilla para besarle , pero justo cuando llegaba, él giro intencionadamente la cara para besarme en los labios. Me agarraba y yo no tenia más opción que dejarme llevar y esperar a que parase. Mick me soltó, me guiñó un ojo y se fué, no sin antea decirme:<<Has sido mi reto más dificil, señorita>>. Me dejó con la boca abierta.
Subí a casa, cogí la mochila, fui a por Sabi y fuimos a la estación de tren. La emoción me aumentaba por momentos, iba a volver junto con mis amigos de Liverpool, y nada podía hacerme más feliz.
viernes, 28 de marzo de 2014
Capítulo 29
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario