miércoles, 23 de octubre de 2013

Capítulo 10

      Cuando empezaron las clases dejé de ir tanto al banco a dibujar porque me pasaba el tiempo con Nerea, que al final vino a mi instituto, pero un día que ella no había venido fui allí a dibujar. Estaba pintando un árbol cuando John apareció.  
-Hola-dijo sonriente.
-Hola-dije yo sonriendo aún más- no esperaba que vinieses...
-Si quieres me voy-me interupió.
-No, por favor, quedate.
-Vale-dijo sentandose a mi lado, a mi me iba el corazón como a 100km/h.
-¿Que quieres?- pregunté.
-Principalmente ver tus dibujos-dijo sonriente.- te dije que me los tenías que enseñar un dia.
-Si, es verdad.-dije abriendo la carpeta donde los guardaba- Te advierto que lo hago por afición, se me da fatal...
-Bueno, eso lo diré yo.
   John cogió los dibujos que le di, intenté coger los mejores que tenía, la mayoría eran de árboles y cosas de ese estilo.
-Me encantan-dijo aún mirandolos.
-No, son horribles, a mi no me gustan.
-¿Y por qué los guardas entonces?
-Bueno, porque me gusta hacerlos, pero no tirarlos, aunque sean feos.
-A mi no me parecen feos-dijo devolviendomelos.
     Guarde los dibujos en la carpeta mientras intercambiabamos algunas sonrisas. Si estaba esperando un momento para hablar con John ese era el indicado, debía hacerlo cuanto antes, asi que lo hice.
-John...¿Recuerdas cuando me viste con aquel chico en el parque este verano?
-Si - repondió John mirando a otro lado, le había cambiado la expresión de la cara.
-Bueno pues... En realidad hice eso porque... pues porque...-ahora parecía que me iba a estallar el corazón- ¡¡ Porquemegustasynoqueriaquemevierasporquetúdijistequeyoeraunaniña y ... -me quedé sin aire.
-¿Qué? -dijo John riendose,supongo que de mi.
-Que me gustas, y yo a ti no, pero no importa-dije levantandome y sin mirarle-no importa,adios.
-¡No espera!-dijo levantandose.
-Oh por favor no-dije retrocediendo- no te rias de mi.
-¿Reirme? ¿Por qué..? -dijo él acercandose a mi-solo una duda, ¿vas dandole besos a la gente porque te gusto?
-No-no pude evitar reirme y morirme de la vergüenza a la vez- esque tu dijiste que yo era una niña y...
-¿Cuando dije yo eso?
-Bueno no lo dijiste, pero yo pense que tu... ay...No importa, ya me voy-me di la vuelta.
-¿A dónde?- John me agarró de los hombros y se puso delante mia.
   Antes de que pudiera responder, él se acercó a mi, notaba como respiraba, me miraba a los ojos y ocurrió lo que esperaba, me besó. Una mezcla de preciosos sentimientos daba vueltas dentro de mi mientras John me apretaba más a él y yo le cogia del cuello. Fué algo precioso, mientras pasaba era como si el mundo se detuviese, pero llegó un momento que acabó.
-Vaya...-ahora solo me salia una sonrisa tonta.
-Me parece que una niña no haría eso, ¿no? -dijo con una pícara sonrisa.
  Entonces sonó el timbre, había que volver a clase.

-Vamos, te acompaño-dijo John cogiendome de la mano.













martes, 8 de octubre de 2013

:P

  Hola a todos/as los que leeis mi blog , bueno, lo primero agradeceroslo.
he pensado que a partir de ahora ( si quereis) podeis hacer preguntas o lo que querais en los comentarios, y luego os responderé después de cada capítulo ^·^
Os dejo mi twitter por si quereis decirme algo por privado (siempre doy followback)
@laurabeatlelove

viernes, 4 de octubre de 2013

Capítulo 9


   Irene y yo volvimos a mi casa. No me habia deprimido, como solia hacer, pero no tenia muchas ganas de salir de fiesta. Cuando llegamos a casa tenía una carta para mi, era de una amiga de Irene y mia que hacia un par de años se habia mudado a York , decía que para este próximo curso iba a volver a Liverpool con nosotras pero aún no sabía a que instituto y que llegaría dentro de muy poco. Nos alegró mucho esta noticia, echábamos de menos a Nerea y ahora que sabíamos que iba a venir no podiamos aguantar la espera de nuestra amiga.
                                                        *            *              *
    Los dias posteriores a aquel fueron dias muy simples, me dedicaba a salir con Irene, George y Paul,del cual me hice muy amiga, y a intentar no cruzarme con John por ningún lado, algún dia le diría la verdad, pero mas tarde.
       Cuando llegó Nerea mis padres aún estaban fuera asi que al día siguiente le organizamos una fiesta en mi casa. Irene llegó la primera.
-Hola-dijo Irene después de que le abriera la puerta.
- Hola, no me lo puedo creer-le dije riendo.
-¿Qué?
-Que tu llegues la primera y encima temprano.
-Bueno, es un evento importante, y a mi me va la marcha- dijo mientras se motivava bailando y las dos nos reíamos.
-Muy bien, pues de premio me vas a ayudar a terminar de preparar las cosas.
-Joo vaya premios das tu, jajajajaja.
   George y Paul no tardaron en llegar, y Nerea tampoco.
-Hola-saludó Nerea- oh pedazo de fiesta.
-jajajaja es lo que hay-le dije- Mira, estos son George, el novio de Irene,...
-Hola,encantada-le dijo Nerea.
-Igualmente-respondió George.
- y Paul-terminé.
-Encantada de conocerte Paul-dijo con una sonrisa sospechosa.
-Lo mismo digo Nerea-dijo él tambien con una sonrisa parecida.
-¿Es cosa mia? -susuré a Irene- ¿O entre estos dos hay algo?-Irene me miró aprobando lo que yo decía.
    Al final íbamos a tener razón, Nerea y Paul se pasaron prácticamente toda la tarde juntos y , como era de esperar, Irene y George también pero más pegados el uno al otro. Empecé a pensar en hablar con John, no me servia de nada esperar.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Capítulo 8


No sabía que hacer, me estaba poniendo nerviosa, pero recorde lo que me dijo Paul y me armé de valor, además, Irene estaba ahí por si acaso.
-Hola chicas- dijo John aparentemente contento de vernos.
-Hola-dijimos las dos a la vez.
-¿Que tal?¿A dónde vais?
-Bien- respondí- A pasear simplemente.
-Te veo diferente ¿ sabes?- dijo John- la última vez que te vi no ibas igual, bueno, que te vi bien, porque esta mañana ni siquiera estaba seguro de si eras tu cuando estabas con ese chico...-le noté algo raro a John, ¿celos? no era muy probable pero me agradaba pensarlo- ¿Es tu novio?
-Pues...- Hasta ese momento no pensé que me fuera a ser dificil, pero esa pregunta me había pillado- En realidad él...em... No.
- Ah-dijo John sorprendido- lo parecía.
-Ya-dije mirando al suelo un poco confusa-esque... olvidalo no importa, no tengo nada con él, fue un error.Es...complicado- Estaba quedando mal, la única forma de aclararlo era decir la verdad y yo no tenia valor.
-No importa-dijo John-dejaló.
   Nisiquiera Irene sabía que decir en ese momento, realmente lo de Paul había sido un error y ahora no podia arreglarlo.
-¿ Habeis quedado con alguien? -nos preguntó John, pero lo hizo mirando a Irene, parecia no querer saber nada de mi.
-No, pero iba a ir a por mi novio a su casa-dijo Irene-asi que mejor vamos por allí, bueno adios John.
-Adios-dijo él con desgana.
   Yo preferí no hablar, cuando ya estabamos a otro lado de la calle Irene me miró esperando ver como lloraba, pero no, esa vez no lloré. No pasaba nada, solo tenia que decirle la verdad a John, parecia estar celoso o algo por el estilo, y eso solo podia ser bueno ¿No?

viernes, 20 de septiembre de 2013

Capítulo 7


   Estuvimos mucho tiempo hablando los cuatro pero se hizo tarde y ya teniamos hambre.
-Creo que debería irme a casa-dijo George-me muero de hambre.
-Si, deberíamos ir ya-asintió Paul.
-Bueno pues os acompañamos que nos pilla de paso-dijo Irene mirandome-¿no?
-Vale-respondí, pero me acorde de que estaba sola en casa- O mejor, veniros a comer a mi casa, estoy sola ¿Que os parece?
-Yo no puedo, me esperan en casa-dijo Paul.
-Yo tampoco, lo siento-dijo George.
-Yo si puedo- dijo Irene con su habitual alegría.
-Pues acompañemos a estos chicos a casa y vallamos a la mía.
-¡Ey! Se supone que somos los chicos los que acompañamos a las chicas-dijo George agarrando a Irene por la cintura.
-Nosotras somos diferentes-dijo Irene riendo y guiñandome un ojo.
Acompañamos a los dos a sus respectivas casas, por supuesto, hubo un largo, terriblemente largo beso por parte de Irene y George, empezaba a entender porque Paul no quería mirarlos. Irene y yo ibamos hacia mi casa y mirando casualmente a una calle cerca de la mia vimos a John entar a su casa, ahora sabíamos donde vivía.
   Llegamos a mi casa y preparamos la comida juntas, más yo que ella porque Irene era mas bien vaga, y comimos, pero no teniamos mucho que hacer asi que pensamos en dar una vuelta por la ciudad.
   Eran las 5, más o menos, de la tarde, salimos de mi casa y justo cuando ibamos a pasar por la calle donde vivía John nos lo encontramos.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Capítulo 6


   A la mañana siguiente empecé a practicar mi nuevo aspecto, hice muchas pruebas con mi pobre pelo, que acabó siendo simplemente una larga cola alta con un pequeño tupé mal hecho pero muy mono.
   Cogí unos pantalones grises oscuros y les metí el bajo, esto me llevó mi tiempo porque tuve que coser, me puse una camisa blanca con el cuello rosa de mi madre, sí, tambien le hize algunos arreglos, y un chaleco negro. Me gustaba como iba vestida, era como si de verdad fuera yo, ya no era la otra niña inocente y tonta, así que también le cogí unos tacones a mi madre para estar más alta.
   Irene llamó al fonoporta y yo cogí mi bolso, mi dinero y etc. Tardé dos minutos, al parecer lo suficiente para que cuando bajé Irene estubiese ahí morreandose con George. Tenía las manos en su cabeza, tocándole el enorme tupé que llevaba, y él las tenía en el cuello de ella. Abrí la puerta y como no se dieron cuenta "tosí" para llamar su atención.
-Ejem..
- Oh!  Hola Lau! - dijo Irene apartandose de George- no te había visto.
-No, si ya...- dije riendo y mirando a George, que se puso un poco rojo.
-¿Habeis terminado ya? - se escuchó decir a alguien desde alguna parte del jardín.
- ¡Si! Ven-respondió George mientras yo miraba a Irene extrañada.
-Un amigo-dijo ella- por cierto, ¿Qué te ha pasado?- Me miró de arriba a abajo riendo- ¿cuando te has vuelto tu asi?
-No sé -respondi un poco roja- he descubierto que me gusta vestir así.
   Irene siempre fue muy liberal, ella se vestia como le daba la gana, se ponía lo que fuese, siempre y cuando no le dijeran que lo hiciese. Hoy iba con un pantalón un poco más corto que el mio, tacones bajos y una camisa azul claro. George iba como el típico teddy boy, no hacen falta explicaciones, en realidad era muy guapo, pero me pareció un poco joven para Irene.
   Mientras Irene me miraba, llegó el otro chico, no sabía que hacía ahí escondido antes.
-Hola-sonrió, era muy guapo, tenía unos mofletes adorables y unos ojos marrones verdosos preciosos- Soy Paul. ¿te extrañará que estubiera allí?-dijo riendose- No te puedes imaginar la de veces que hacen eso, estoy harto de ver como George le mete la lengua hasta el esófago.
-Encantada, soy Laura- dije intentando controlar mi risa, ese chico era adorable, cualquier chica le habría tirado los tejos, pero yo preferí no hacerlo- Espero que se controlen un poco- dije mirando a Irene y riendo, ella me miro con la misma cara de diversión y de "yo soy así" que solía llevar.
- ¿Vamos?-preguntó George que también se estaba riendo. Entonces me di cuenta de que su sonrisa no era una cualquiera, tenía unos colmillos muy poco habituales, y muy sexys a decir verdad. Definitivamente, era la sonrisa más bonita que había visto nunca, vaya chicos se buscaba Irene, eran todos guapos.
-Si vamos-contestamos los demás al unisono, lo cual dio lugar a más risas.
    Fuimos a un parque cercano y nos sentamos en el césped a hablar, George y Paul eran muy simpáticos, y Paul era un chico muy educado, muy inglés. Eran adorables, los dos, pero yo no dejaba de pensar en John, no sabía si realmente quería volver a verlo. Entonces le ví venir de lejos con unos amigos ¡Mierda!, no quería cruzarme con él, que vergüenza.
-Ire vamonos-dije casi al instante de verlo.
-¿Por que? - dijo ella sentada en el suelo tranquilamente.
-Esta ahí.
-¿Quién?
- John, no mierda ya es muy tarde.
   John y sus amigos venían por el camino que pasaba delante nuestra, no podía ser¿ Que iba a hacer? no quería que me viera. Estaban casi al lado nuestra, entonces me di la vuelta y miré a Paul, no me quedaba otra asi que me tiré sobre él. Mientras le besaba me sentía mal por dentro, pobre chico, no se merecía eso, pero estaba nerviosa, no sabía que hacer, yo no quería besar a Paul, quería esconderme, pero no tenía donde. Mire y John ya había pasado de largo, creo que me pareció escuchar como saludaba a Irene antes. Me despegué del pobre chico al que había atacado, todos estaban perplejos, hasta yo lo estaba, me tiré contra el césped deseando que la tierra me tragase. Al poco me levanté y mire a Paul, el pobre aún estaba flipando.
-Lo siento- dije mirandole angustiada- lo siento mucho, no queria... esque ese era... ese chico de ahí...esto...- no me conseguí explicar bien, ya estaba otra vez, que estres, me iban a salir ya las estúpidas lágrimas de lo agobiada que estaba.
-Uno de los chicos que acaba de pasar tiene loquita a mi Laura- dijo Irene que se había movido para poder abrazarme y sacarme del apuro- y la pobre esta muy confusa, no se si lo ha hecho para darle celos o para esconderse porque es una cobarde- dijo guiñandome un ojo- Por favor, no se lo tengas en cuenta.
   Irene era la chica más convincente y sin complejos que coniciá, mi mejor amiga y yo nos entendíamos sin necesidad de hablar mucho y eso me encantaba.
-No importa-dijo Paul sonriendo. Pero yo seguía sintiendome una estúpida.
-Lo siento- me heché a llorar, esa situación era demasiado para mi, mis sentimientos eran muy frágiles, sentía mucha angustia.
   Entonces Irene me abrazó más fuerte pero derrepente me soltó y cuando me fuí a dar cuenta Paul me estaba agarrando, me levantó la cabeza y me miró a los ojos.
-No te preocupes, en serio no pasa nada, te entiendo perfectamente y no te voy a guardar reencor. Lo único esque tienes que ser más valiente, enfrentate a la vergüenza y hablale a ese chico, sino no conseguirás nada-me hablaba como si le importase de verdad, me agarraba de los hombros y me obligaba que lo mirase- Ahora será mejor que vuelvas a tu casa.
-No, estoy bien gracias-sonreí y me sequé las lágrimas, ahora era el momento de dejar de ser una niña realmente, no podía llorar por todo y esconderme, sonreí más, de verdad me sentía bien ahora.
-Lo que tu quieras- me dijo sonriendo dulcemente. No pude evitar darle un abrazo y susurrarle <gracias> al oído.
   Me agarré a Irene y seguimos andando, ahora era el momente de tomarse un helado de menta y chocolate para despejarme un poco. Pronto mis ojos rojos volvieron a la normalidad.

Capítulo 5


       Subí a casa corriendo con los ojos a punto de soltar las lagrimas que sentía como subían desde algun lugar dentro de mi. No queria comer, no tenia habre precisamente, asi que le dije a mi madre, encerrada desde mi habitacion y disimulando el nudo que tenía en la garganta, que no iba a comer todavía porque me había tomado un helado, mentira no era.
       Agarré el cojin mas grande de mi cama y rompí a llorar como si se me acabase el mundo, en el fondo, ni yo sabía bien porqué lloraba. Me intenté calmar, por si mi madre venía a preguntarme cualquier tontería, y me sequé la cara con el pobre cojín que estaba calado. John me veía como una niña, una niña tonta e inocente, no era para él. Había perdido mi oportunidad, si esque alguna vez la tuve, de existir en el mundo de John.
      Puse la radio que estaba en mi habitación, estaba sonando "Rock Around The Clock", esa canción ya tenía tiempo, fué la que dió inicio a la era del Rock n' Roll, la revolución de las teddy girls y teddy boys, como John. Entonces me di cuenta, si John era un teddy boy yo debía convertirme en una teddy girl si quería algo con él. Tenía que comprar ropa nueva, la mia no valía, y tenía que comportarme de otra manera, fácil no iba a ser, estaba claro, pero estaba dispuesta a hacer cualquier cosa.
                                                               *    *    *
      A los pocos dias de vacaciones Irene me mandó una carta diciendome que si quería quedar con ella para conocer a George, a mi me pareció bien y le respondí que cuando quisiera. En realidad, no nos mandabamos las cartas por correo, sino que ibamos la una a casa de la otra a dejarlas en el buzón, era nuestro juego. Asi que la siguiente vez que vino la vi y le dije que subiera, mis padres y mi hemana Lucille se habian ido a Londres a casa de mi tia y yo me habia quedado aqui. Estuvimos haciendo estupideces, como las buenas amigas que éramos, y al final quedamos en que ella vendría a por mi al dia siguiente.