jueves, 17 de abril de 2014

Capítulo 30

El tren llegó a la estación de Liverpool. Sabi y yo nos miramos ilusionadas, nos levantamos de los asientos y cogimos las mochilas.
El tren paró y bajamos. Salimos de la estación y busqué una cabina de teléfono y llamé a Nerea. Hable con ella tan normal como hacia otras veces, solo para saber si estaba en casa, y efectivamente lo estaba. Sabine y yo andamos hacia casa de Nerea,  pero antes queriamos pasar por delante de mi casa para ver cosa estaba. Justo antes de cruzar por la calle donde vivía John vi que se habria la puerta de su casa, mire a mi alrededor y lo primero que vi fueron las plantas de mi vecina, agarré a Sabine de la mano y le dije:
-¡¡Al seto!!
Ella intento responder <<¿Qué ?>>, pero yo ya nos habia metido dentro. Sabi intentó preguntarme que pasaba y yo solo respondía <<Shhh>> . Vimos como John salia de su casa. Y le susurré a Sabi:
- Es John...
-Ah-respiró alto Sabi.
Las dos observamos como pasaba por delante de nosotras e iba a... ¡¡Mi casa!! ¿Qué hacia John parado delante de mi casa? Abrió el buzon.
-¿Que hace?-preguntó Sabi.
-Parece estar dejando una carta-le respondí. John cerró mi buzon y volvio hacia su casa, parecia estar...triste. Juraría haber visto una lágrima en su cara, entre las oscuras, grises, frías y nubladas calles de Liverpool.Salimos del seto cuando él entro a su casa. Yo estaba sorprendida, pálida, confundida...Estaría llorando por...¿mi?
Nos sacudiamos la ropa para limpiarnos de la planta y una voz detras nuestra dijo:
   -¿Acaban de salir dos chicas de esa planta?
Nos dimos la vuelta y nos reimos.
-Yo quiero una planta que de chicas -dijo el chico divertido.
-jajajaja hola me llamo Laura-dije sonriente.
-jajajaj yo Sabine-dijo ella aún más sonriente que yo.
El chico era normal de estatura con los ojos azules y una extraña y grande nariz. Pero tenía encanto natural.
-¿ Cómo os llama is chicas de la planta?
-Laura-dije- encanta de conocerte.
-Sabi-dijo Sabine- mucho gusto.
-Yo me llamo Richard-dijo el chico.- Pero me podeis llamar Ringo.
-Okey-dijo Sabine- Ringow -poniendo voz seductora.
Los tres reimos. Nos despedidos del simpatico chico al que Sabine se quedó mirando. Llegamos a la puerta de mi casa. Tantos recuerdos, buenos  y malos. Añoraba esa casa. Nadie vivia allí, nadie la habia comprado, seguia como cuando me fui, supongo que con un poco mas de polvo por dentro. Me acerqué al buzon, estaba lleno a reventar. Saque el juego de llaves que habia guardado de recuerdo y lo abrí.
Muchas cartas cayeron al suelo y otras muchas se quedaron dentro, era un buzon pequeño pero, aun asi eso era mucho. Pense que serian cosas de publicidad, aun asi las cogí, y me di cuenta de que , a pesar de unos pocos folletos de supermercados, casi todas las cartas eran de John. Y todas para mi. Las junté todas ordenadas, mis ojos se llenaron de lagrimas, de una emocion indefinida e incontrolable. Sabine y yo nos dimos la vuelta y no dirigimos al lado contrario de por donde habiamos venido.

viernes, 28 de marzo de 2014

Capítulo 29

Las dos aprobaron que fuésemos a Liverpool, e incluso que nos quedasemos un par de días en casa de alguna de mis amigas.
Preparamos unas pequeñas mochilas para el pequeño viaje. A las 11 de la mañana del día siguiente partiríamos hacia Liverpool. Esa mañana salí a la calle a las 9:30 y como siempre me encontré a Mick en la puerta de mi casa esperándome para ir a desayunar juntos, todo el tiempo que pasamos juntos hizo que dejara de irrirarme, incluso me agradaba su compañia, aunque supiese que la mía le agradaba a él mucho más.
-Mick.
-Hola Laura, te veo radiante hoy.
-Tengo mis motivos.
-Pues yo tengo motivos para estar deprimido.
- ¿Porqué?
-Pues porque en dos dias me vuelvo a mi casa en Bratford.
-Oh, pero Sabine y yo nos vamos a Liverpool en menos de una hora .
-¿Cómo? ¿ Entonces no os veré más?
-No lo creo, volveremos en dos o tres dias.
-Vaya, entonces vayamos rápido a desayunar, por última vez.-Me sonrió tiernamente.
-De acuerdo-respondí .
  Empezamos a andar hacia la cafetería, nos sentamos y empezamos a desayunar lo de siempre.  Cuando terminamos eran las 10:10. Nos levantamos los dos y salimos de la cafetería, cuando llegamos a mi casa (10:20) esperaba tener que soportar alguna insistencia de acompañarnos a lo estación o similares. Sin embargo solo me pidió una cosa:
-Laura.
-Dime...
-No te voy a volver a ver en un año al menos, o quizás nunca  más, así que quisiera pedirte solamente un beso de despedida.
-Ehh...
-Venga ¿Cómo puedes resistirte a esto? -dijo
señalandose a sí mismo.
  Le observé durante un instante. Un chico guapo, musculoso, alto, de pícara mirada y con unos sonrientes, rojos y grandes labios me pedía un beso ¿De verdad se lo iba a negar?
Me acerqué a su mejilla para besarle , pero justo cuando llegaba, él giro intencionadamente la cara para besarme en los labios. Me agarraba y yo no tenia más opción que dejarme llevar y esperar a que parase. Mick me soltó, me guiñó un ojo y se fué, no sin antea decirme:<<Has sido mi reto más dificil, señorita>>. Me dejó con la boca abierta.
Subí a casa, cogí la mochila, fui a por Sabi y fuimos a la estación de tren. La emoción me aumentaba por momentos, iba a volver junto con mis amigos de Liverpool, y nada podía hacerme más feliz.

martes, 25 de marzo de 2014

Capítulo 28

Volvi a casa. Esa tarde fui a casa de Sabine porque llovia y no nos apetecia salir .
-Oye Laura-dijo Sabi- ¿A dónde fuiste esta mañana ?
- A desayunar.
-Fuiste con Mick,eh. Pensaba que no te gustaba.-dijo ella.
- Y no me gusta.-contesté.
- Y si note gusta ¿Porqué quedaste con él?-pregunto Sabi.
- No quedé ¿Sabes? Yo salí de mi casa y allí estaba el muy pesado. Y si me fui con el fue porque me invitaba a desayunar gratis.
-JAJAJAJAJA -empezó a reir Sabine.
-A ti si que te gusta Mick, eh?-le dije.
- Nooo-empezó a decir Sabine.-A mi solo me parece guapo...y simpático...y carismático...y gracioso...
-jajajaja-reí.-Resumiendo:que te gusta.
-No creas...
-Yo os voy a juntar, no te preocupes.
-Pero...-intentó decir Sabine.
-Shhh-la interrumpí.
-Yo creo que a Angie si que le gusta.
-¿Entonces los juntamos a ellos?-le pregunté.
-Yo no dije eso...-rió Sabi.

A partir de entonces empecé a intentar juntar a Sabine y Mick, pero se resistia, y ella también. Además, él parecia estar cada día más interesado en mi, y yo cada vez mw resistia más. Angie solia estar pocas veces cuando ibamos con Mick, asi que Sabine y yo pensamos que ella no lo soportaba o algo similar.

Ya estaba acabando el verano, en apenas dos semanas empezaría el instituto y Mick se iría a casa. Sabi y yo nos lo pasabamos muy bien juntas y nos hicimos grandes amigas, pero a veces añoraba a mis amigas y amigos de Liverpool. Echaba de menos la espontaneidad de Irene, la empatía de Nerea, los abrazos de Paul, la sonrisa de George... Y no podía olvidar a cierto teddy boy.
Mi tia y yo nos llevavamos muy bien, pero echaba de menos a mis padres y a mi hermana Lucille.
Así un día le pregunté a mi tia (y Sabine a su madre) si nos podíamos ir juntas a Liverpool.

MI VISTA:
-Tita...
-Dime Laura.
-¿Me dejarias ir a Liverpool con Sabi?
-Pues....

VISTA DE SABINE:
-Mami.
-Dime hija.
- ¿Me dejas ir a Liverpool de vista con Laura?
-Mmm....

domingo, 23 de marzo de 2014

Capítulo 27.

Al día siguiente me desperté pronto e intenté ir a dar un paseo, pero al salir de mi casa alguien me esperaba.
-¿Qué haces tú aquí?
-Por fin has salido, estaba a punto de irme ya.
-Entonces vuelvo a dentro.
-No seas tonta, te habría esperado toda la mañana.
-Bueno, vuelvo a la cuestión ¿Qué haces aquí?
-Esperarte.
-Lo suponía, ¿Para qué?
-¿No quieres ir a tomar café como ayer?
-Ehh…
-Y de paso te vuelvo a apuntar mi número, para que lo guardes de verdad.
-Se me olvidó…
-Ya bueno,¿Tostadas y un café?- dijo poniéndome el brazo invitándome a agarrarlo.
-Está bien- dije empezando a caminar a su lado. Pero no le agarré del brazo.
Y empecé a caminar al lado de Mick Jagger para ir a desayunar juntos por segunda vez, cosa que parecía ir a convertirse en hábito.

  Entramos a la cafetería y nos sentamos en la misma mesa que el día anterior. Pidió el desayuno y la camarera lo trajo. No decía nada, solo comíamos, pero no era un silencio incómodo, sino relajante. Me miraba a los ojos todo el rato y me sonreía, yo le devolvía las sonrisas. Me preguntaba que estaba pasando. Me termine la tostada. Por un momento me vi cautivada por su mirada. Por un momento me encontré admirando su belleza. Por un momento quise besar sus preciosos labios… Pero no. No le estaba siendo “fiel” a errores del pasado, no me había vuelto monja, pero ese chico parecía ser un mujeriego, que le gustan todas, que las consigue a todas. Otra vez eso no.
-Lo siento, tengo que irme- dije levantándome.
-¿Qué pasa?
-Me voy- empecé a rebuscar algo de dinero en mi bolso.
-Pero ¿por qué te vas? Pensaba que estábamos bien.
-Ya bueno-seguí mirando el bolso.
-No hace falta que pagues nada ,tonta-dijo cogiéndome del brazo.
-Gracias-dije nerviosa-adiós.
-No te vayas, por favor ¿Qué te pasa?
-No es nada.
-Bueno, pues no me lo digas, pero mañana te espero igual que hoy.
-Vale-dije saliendo apresuradamente de la cafetería.
  ¿Había dicho que vale? Estaba equivocándome, ese chico pretendía seducirme con sus encantos, y es verdad que era muy guapo, pero no pensaba dejar que me cautivara. Además, no me gustaba en realidad, no estaba enamorada, solo era un chico guapo y tenia que resistirme. Tuve una idea aún mejor, juntarle con Sabine. Ella se había quedado alucinada la anterior vez ¿no? Pues ahora iba a ser todo suyo, si él se dejaba. No pensé que fuera a ser difícil, si era un mujeriego le valdrían todas. ¿No?   




      

viernes, 14 de marzo de 2014

Capítulo 26.

  Llegué a la puerta y me encontré con Sabi que acababa de llegar.
-Laura, ¿Dónde estabas?
-Desayunando, espera un momento.
Abrí la puerta de la casa y entre a coger dinero, re repeiné un poco y me volví a poner el pintalabios. Salí.
-Ya estoy-dije a Sabi. Empezamos a andar.
-¿Qué llevas en el brazo?- dijo Sabi agarrándomelo.
-Oh, eso es…
-Wow Laura, que pronto has ligado-rió Sabi.
-Nooo, ha sido el que se me ha acercado, yo no…
-Vale, vale-rió Sabi.
  Estuvimos andando por el centro de Londres, estaba lleno de tiendas y restaurantes. Y era más bonito que Liverpool. Compramos dos vestidos y un par de zapatos cada una, había rebajas. Cuando estábamos por una calle muy concurrida Sabi vio a alguien y empezó a llamarla.
-¡Angie!
No hubo respuesta.
-¡¡Rick!!
Sin respuesta.
-¡¡¡Angie Rickford!!!
Una chica se dio la vuelta a unos cinco metros.
-Hola Sabine- dijo acercándose.
-Hola Angie, esta es Laura, mi nueva vecina, vino de Liverpool ayer.
-Hola, encantada- me saludó Angie.
-¿Tienes prisa por ir a algún sitio?-le preguntó Sabine.
-No, yo no.-respondió Angie.
-Pues entonces demos una vuelta todas juntas-propuso Sabi.
-Genial-dije.
  Fuimos las tres juntas hablando por Londres. Angie y yo congeniamos muy bien. Pude deducir que pasaría los próximos meses o años de mi estancia allí con ellas.
  Íbamos ya de vuelta a casa cuando vi acercarse andando por la calle en la que estábamos a alguien que me resultó familiar, era el chico de la cafetería. No tenia ganas ningunas de encontrármelo. Agarré el brazo de Sabi intuitivamente y nos metí a las tres en la tienda más cercana.
-¿Qué pasa?-preguntó Sabi.
-Es que ha pasado por ahí alguien con quien no me quería encontrar.-respondí.
-Ahh-dijo Angie.
Esperé unos minutos y me asomé. No había nadie, salimos. Empezamos a andar fuera de la tienda, y al pasar por delante de la siguiente tienda nos encontramos a quien habíamos evitado antes.
-Anda hola Laura – dijo sonriente.
-Oh-dije molesta- Hola Micha…dijo Mick.
-Así me gusta- me guiñó un ojo.
-A mi no.
-¿Estas son tus amigas?-dijo mirándolas de arriba abajo.
-Sí- dije mirándole mal- ya nos vamos.
- Que pena, ¿Puedo acompañaros?
-Claro-dijo Sabine antes de que yo pudiera responder.
-Pero..-intente decir.
-Vamos Laura, da igual-dijo Sabine.
Entonces me di cuenta de que se les caía la baba a las dos con Mick e incluso a algunas chicas que pasaban por allí, así que no dije nada e intenté tomarme a bien lo que fuera a pasar.
Sí, al final Mick nos acompañó a casa, estuvo bastante pesado conmigo durante el camino, y yo intenté no ser borde, por Sabine y Angie. A mi no me hacía gracia que fuera a saber dónde vivíamos, pero no tenía nada que hacer y Sabi estaba tontita con él, no entendía que le veía. Nos despedimos de Angie en su casa y fuimos a la mía, por suerte Sabi no invitó a Mick a pasar, pero me habría dado igual porque yo volví a mi casa.

Y desde que Mick Jagger supo donde vivíamos empezó a volverse aún más pesado.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Lo siento.

  Hola, solo quería decir que siento mucho no estar subiendo capítulos ahora, pero es que este esta siendo un mes con muchos exámenes y no tengo tiempo de escribir y a veces cuando lo tengo no consigo inspirarme. Pero intentaré subir algo lo antes posible aunque sea cortito. Cuando me libere de exámenes todo volverá a la normalidad , eso espero.
Muchas gracias por leer mi fic, de verdad, por pocas que seais me dais el ánimo suficiente de seguirlo escribiendo y publicando, sino Nerea sería la única lectora jejejeje.
Y para pediros perdon...fotos para todos los gustos:





lunes, 17 de febrero de 2014

Capítulo 25.

    Al día siguiente me levanté temprano, aún quedaban dos horas para que Sabi viniera a por mí, así que me vestí y decidí dar una vuelta por el barrio.
  No había desayunado, y al pasar por delante de una cafetería me dio hambre. Mire en mi cartera, tenía dinero suficiente para tomar un café. Me senté en una mesa al lado de la ventana pedí un descafeinado, no llevaba para más.
Estaba tomando tranquilamente mi café cuando un chico se sentó en la otra silla que había en la mesa.
-Hola guapa-me dijo sonriendo.
-Hola-dije extrañada.
-No te importa que me siente, ¿verdad?
-Supongo que no-dije aún confusa.
El chico pidió un chocolate a la taza y dos tostadas, una me la dio a mi. Intentó sacar conversación, yo no comprendía el interés que mostraba.
-¿Eres de aquí?-me preguntó.
-No.
-Que pena, esperaba que me pudieras enseñar la ciudad.
-Pues no va a poder ser.
-Ya bueno…¿Y por qué no la exploramos juntos?-dijo acercándose a mi.
-Voy a ir con una amiga-dije alejándome.
-Iré con vosotras ¿cuándo?- dijo muy dispuesto.
-¿Quién te ha invitado?-dije un poco borde.
-No necesito que me invites.
-Pues yo creo que sí, y nadie te ha invitado.
-Vamos, no te enfades preciosa.-dijo intentando acariciarme el pelo.- ¿Cómo te llamas? Se me olvidó preguntar.
-Laura.- dije echándome hacia atrás en la silla.
-Yo me llamo Michael pero, por favor, llámame Mick.
-De acuerdo Michael- sonreí.
-En serio, llámame Mick.
-Ya veremos…-dije haciéndome la interesante, al final me estaba divirtiendo y todo.
-¿Entonces puedo ir con vosotras?
-Mm.. Mejor no, otro día. Debería irme ya.
-Espera un momento.
Mick llamó a la camarera, le pagó el desayuno de los dos, a lo cual yo no protesté, y le pidió un bolígrafo. La camarera se lo dio y se fue.
-Déjame tu brazo-dijo cogiéndomelo sin darme tiempo a reaccionar.
Me escribió su número y su nombre.
-¿Me llamarás?-dijo mientras me levantaba para irme.

-No creo –dije saliendo por la puerta de la cafetería y dirigiéndome a casa de mi tía.   

viernes, 14 de febrero de 2014

Capítulo 24.

   El tren llegó a la estación de Londres, cogí las maletas y bajé. Mi tía me estaba esperando.
-Hola Laura ¡Cuánto tiempo!
-Hola-respondí abrazándola y disimulando mi tristeza.
-Como has crecido, seguro que ya tienes un novio ¿eh?-dijo mi tía riendo.
-No jeje – dije acordándome de John.
-Ya se que esto es muy duro –dijo mi tia cambiando su tono de voz- pero creo que irse a Estados Unidos sería aún peor ¿No crees?
-Claro, gracias tata- la abracé.- y… una pregunta..¿Crees que por mi cumpleaños a algo así, no sé, podrías…llevarme a Liverpool?
-Claro que sí, ¡siempre que quieras!
-Oh gracias-la volví a abrazar.
  
   Fuimos a su casa y dejé las maletas en la habitación de invitados, que ahora era mia. Estaba en el piso de arriba. Las acababa de terminar de deshacer cuando me llamó:
-¡Laura!¿Puedes venir?
-Claro, ya voy.
  Guarde la maleta bajo la cama y bajé, al final de las escaleras estaba la entrada de la casa, allí estaban mi tía, otra mujer y una chica de aproximadamente mi edad.
-Hola- saludé sonriente a la visita.
-Mira Laura, estas son las vecinas, Elizabeth Gallagher y su hija Sabine, tiene 16 años.
- Hola - dijeron ellas al unísono.
- Han venido a tomar el té - continuó mi tía- vosotras si queréis podéis subir a terminar deshacer tus maletas.
-Vale-dijimos Sabine y yo a la vez.
Reímos y nos miramos divertidas. Subimos a mi habitación y la invité a sentarse. Sabine era una chica un poco más baja que yo, con unos ojos más negros que el azabache, el pelo castaño claro y muy largo, además, era risueña y enérgica. Me sonrió y me preguntó:
-¿Cómo es Liverpool?
-Oh, bueno está bien-sonreí.
- ¿Qué te has dejado allí?- preguntó levantando una ceja.
-Pues unos muy buenos amigos, una de ellos se apellida como tú, Gallagher-respondí nostálgica.
-Mola- me sonrió- ¿Y algún novio?
-Ah… Bueno.- dije mirando al suelo.- Novio… un novio ya no.
Sabine me miró preocupada.
-¿Qué ha pasado? ¿A quién le pego?

  Reí. Le conté a Sabine todo con detalle, ella me inspiraba confianza, y tenia el presentimiento de que sería mi compañía durante mi estancia en Londres. Cuando termine se levantó medio sobresaltada e insultó de varias maneras a John mientras yo me reía.

-Bueno-dije cuando paramos de reír.- ¿Me ayudas a colocar mis pósters?
-Sí- dijo Sabine entusiasmada.

Saqué una cajita donde tenía los pósters y fotos y le dí unas chinchetas a Sabine para que empezara a colgar. La mayoría eran de Elvis, los había conseguido en revistas y periódicos. Cuando se acabaron los pósters quedaban las fotos, fuimos cogiéndolas una a una, al principio le explicaba a Sabi quienes eran cada uno de mis amigos, luego las ponía sin preguntar. La última foto la cogió ella, pero en vez de ir a ponerla en la pared, se quedó de pié mirándola.
-¿Quién es?-preguntó dándome la foto y casi segura de la respuesta.
-John-respondí sentándome en la cama.
En la foto salíamos John y yo casi besándonos, era muy bonita en realidad, pero a la vez dolía y mucho. Metí la foto en la caja y la guardé en el armario. Me dí la vuelta, miré a Sabine sonriente y le dije que bajáramos a tomar el té.


Sabine y su madre se fueron más tarde, Sabi y yo quedamos en vernos la mañana siguiente para enseñarme la ciudad. Después cenamos mi tía y yo. Subí a mi habitación y empecé a escribir la carta que le mandaría a Irene (y a todos los demás) al día siguiente.



lunes, 10 de febrero de 2014

Capítulo 23.

   Íbamos ya por la calle en la que yo vivía, justamente cuando íbamos a pasar por delante de la calle donde vivía John él salió de esa calle.
-Laura...-dijo parándose en seco al verme.
  Yo giré la cara y seguí andando en dirección a mi casa.
-¡Laura espera! -gritó corriendo detrás mía, yo aceleré el paso.
-Déjala Lennon-dijo Paul agarrándolo-¿No ves el daño que le has hecho?
-Suéltame-le dijo John de mala gana.
-¡Laura!-volvió a llamarme, cuando llegó a la puerta yo ya la había cerrado.
       Desde dentro de mi casa vi como le daba una patada al una piedra y se iba enfadado, y como le decía Paul que le dejase en paz. Subí a mi habitación y me fui a dormir, aunque primero me eché a llorar.
        A la mañana siguiente me levanté y preparé todo lo que me iba a llevar, que era realmente todo. Apenas saludé a mis padres y me fui a buscar a Irene y los demás.
        Llegué a casa de Irene, muy temprano para ella al parecer, y me la llevé a por  George, después a por Nerea y a por Paul, fuimos a un parque al que solíamos ir. Todo el tiempo notaban que yo no estaba bien, apenas hablamos hasta llegar allí.
-¿Qué nos querías contar Laura?-preguntó Nerea.
    Yo intenté responder pero no sabía como empezar.
-Creo que lo sé-dijo Irene.
-No Ire, eso también, pero es otra cosa-respondí.
-Entonces, ¿Qué es?-preguntó George.
-Yo sí que lo sé-dijo Paul.
-¿Ah sí?¿Qué es?-le preguntó Nerea.
-Pues-empecé a decir- ayer, mis padres... me dijeron... que.... que...
-¿Qué?-preguntó Irene preocupada.
-Que se van a Estados Unidos...
-¿¡QUÉ!?- me interrumpieron gritando Irene, George y Nerea.
-No pero... yo no me voy allí.
-Ah menos mal-dijeron Irene y Nerea.
-¿A dónde te vas entonces? -dijo George, que parecía haber comprendido que yo me iba.
-A Londres...
   Nerea me abrazó de sopetón y empezó a llorar en mi hombro, lo cual me hizo a mí llorar igual. Seguidamente Irene también me abrazó, y luego Paul y George.
Estuvimos bastante rato abrazados, cuando nos separamos nos sentamos en la hierba en círculo.
-Oye Laura…-dijo Nerea aparentemente nerviosa o algo cortada.
-Dime.
- ¿Y John?
-Oh, bueno –me dio un bajón- verás…
-Luego se lo explico yo- dijo Irene.
-Yo…-dije- debería irme. Salgo para Londres en una hora.
-Te acompañamos a casa- dijo Nerea.
   Fuimos andando muy lentamente, ninguno quería llegar. Despedirse de su amiga, no volver a verla, había silencio, pero en el silencio se notaba como empezaban ya a echar de menos todo lo que habíamos hecho juntos. Yo los iba a echar más de menos que a nadie.
   Llegamos a la puerta y quisieron esperarme y acompañarme a la estación de tren. Fuimos todos juntos, incluidos mis padres. Después de una emotiva despedida subí al tren, los veía desde la ventana y me despedía tristemente. El tren se puso en marcha y me despedí mirando a mis padres y a mi hermana, que según se movía el tren iban quedando más lejos.

   Ahora un largo y triste viaje me esperaba. Decidí dormirme, no tenía nada mejor que hacer en aquel solitario y frío compartimento del tren que me alejaba cada vez más y más de mi hogar, mis amigos y mi familia.

viernes, 7 de febrero de 2014

Capítulo 22.

     No era capaz de concebir la idea de que tendría que irme, dejar todo, a mis amigos, compañeros, mis lugares favoritos de Liverpool, los recuerdo... Solo imaginarlo me daba angustia.
-En realidad no-respondió mi madre a mi anterior pregunta.
-¿Entonces?
-Hemos pensado que lo mejor será que tú te vayas a casa de tu tia en Londres y nosotros nos iremos a Estados Unidos, de momento esta bien.
-¿Y cuando nos iremos?
-Mañana por la tarde, casi de noche-dijo mi padre.
-¿¡Qué!?-exclamé sorprendida-¿¡No me lo habíais dicho !?
-Porque sabíamos que pasaría esto.
-¿Os parece raro que me enfade? ¡Mi vida va a cambiar por completo!
-No hija-dijo mi madre cariñosamente- pero...
-¡¡Dejadme en paz!! necesito ir a respirar-dije dirigiéndome hacia la puerta de casa.
-¿A dónde vas hija?
-A despedirme de mi vida.-salí y cerré la puerta.
      Empecé a andar por la calle, aún era temprano así que comencé a ir a los sitios que más iba a echar de menos, incluido el instituto. Cuando había estado ya por todos lados y me cansé de andar pensé que debía ir a contarle a alguien lo que pasaba, porque me sentía mal y no quería seguir llorando en mitad de la calle. A Irene le había dado la lata lo suficiente por un día, y como no me apetecía andar fui a casa de Paul, que estaba  más cerca. Llamé a la puerta. Me abrió el padre de Paul.
-Hola buenas tardes-saludé-¿Esta Paul en casa?
-Si claro, pasa.-dijo abriendo más la puerta. Yo entré.
-Gracias.
-¡Paul tienes visita!- le llamó su padre.
-¿Es mal momento señor McCartney?
-No, que va, no te preocupes.
-Ya estoy-bajó las escaleras Paul.- Ah,Hola Laura, no te esperaba aquí.
-Hola-saludé tímida.
-¡Anda!  ¡Se me quema la cena!-fué al corriendo a la cocina el padre de Paul.
-jajajajajaja- reimos Paul y yo.
-¿Y eso que has venido Laura? Espera...¿Estabas llorando?
-Pues... sí.
-Anda ven, sube-dijo acariciandome el pelo.
-Vale-dije siguiéndole por las escaleras hasta su habitación.
-Siéntate en la cama-me dijo amablemente.
-Gracias-me senté, él se sentó al lado.
-¿Que ha pasado?-dijo cogiéndome las manos.
-Oh, esque no me lo puedo creer, John me ha engañado, con otra chica.-empecé a llorar.- Nos peleamos y encima ahora mi madre me ha dicho que nos vamos a mudar.
-¿¡¿¡Qué!?!? ¿¡Cómo que te mudas!?
-Yo me voy a Londres y mis padres a Estados Unidos-dije llorando.
-No, no me digas eso Laura...
-Y encima- empecé a llorar más fuerte- John me engaña, no puedo con esto...
    Paul me abrazó y al ver que no servia de nada, que seguía llorando desesperadamente, me besó. En los labios. Me dejó de piedra.
-¡Paul!
-Shhh-me abrazó de nuevo.
-¿¡Pero que haces Paul!? ¿¡Me lo puedes explicar !?-dije alterada.
      Pero en vez de explicarlo se rió y me volvió a besar, otra vez el los labios, volviendome a dejar helada. No sabia que pensar, él no parecia de esos, de ese tipo de chicos.
-Tranquila, solo lo he hecho para que dejases de llorar-me dijo sonriente.
-¿Qué?- dije aún confusa.
-¿No ves? Has dejado de llorar-dijo él aún sonriente.
-Bueno... sí-dije confusa.
-¿Lo entiendes ahora?
-¿Pero tu ves normal eso? ¿Qué diría Nerea?
-Nada, no la estoy engañando, solo eres mi amiga y te he dado un beso porque sino te iba a dar un iptus ¿Vale?
-Sí... supongo. Gracias-dije abrazándolo de nuevo.
-Te encuentras muy mal ¿verdad?
-Sí, mucho-dije empezando a llorar otra vez.
-No llores, por favor, no me gusta verte así.
-Perdón-dije secándome las lágrimas.
-No pidas perdón Laura-continuó abrazándome.
-Gracias Paul, muchas gracias. Creo que debería irme a casa ya.
-No, no te vayas , es de noche y no quiero que vuelvas sola a casa.
-Entonces ¿Qué hago?
-Quédate a cenar y luego te acompaño ¿vale?
-Bueno, si no molesto...
-Claro que no, te quedas-dijo sonriente Paul.
-Vale, pero me de un poco de vergüenza bajar asi y...
-Entonces traeré la cena aqui-me interrumpió.
-¿Seguro?¿No te importa?
-Claro que no, en seguida vuelvo.

        Paul bajó, yo mientras llamé a mi casa y le dije a mi madre que me quedaba en casa de una amiga a cenar, no me apetecía dar explicaciones de quien era Paul. En seguida volvió  con una bandeja con dos vasos, dos tenedores, dos cuchillos, y dos platos de macarrones a la boloñesa. Cenamos en poco tiempo y luego me acompañó a mi casa, aunque por el camino hubo "sorpresa". 

martes, 4 de febrero de 2014

Capítulo 21.


    Volvia a casa desde el instituto un viernes, justo estaba a punto de llegar a la puerta.
-¡¡Laura!! ¡¡Laura!!- me llamó una voz de chico.
-¿Si?-me dí la vuelta-¡Ah! John, hola.
-Hola - me dijo cogiendo aire, había venido corriendo.
-¿Qué quieres?
-¡Buenas noticias! -dijo sonriendo muy alegre.
-¿Cuales?
-¿Hay alguien en tu casa?
-Mm..  Creo que no, hoy es viernes-Fuí hasta la puerta y ví la nota de siempre «Ya nos hemos ido, la comida esta en el frigo XX mamá»- Efectivamente , nadie.
-Vamos, te lo cuento dentro.
-¿Te quedas a comer?- pregunté abriendo la puerta.
-Vale, genial.
-¿Qué noticias buenas son?

   {VISTA DE IRENE}

     Hoy no había ido al instituto, total, apenas quedaban unos dias para terminar. Pero no había faltado a clase por eso, era por la resaca. La noche anterior salí con George, él se fue a casa y yo me quedé por ahí, tenía ganas de fiesta. Cuando ya iba un poco borracha, pero aún puedo recordar el momento, ví algo asqueroso. Horrible. Escalofriante. Quizás no tanto, pero casi vomito todo lo que llevaba dentro.
      Estaba andando por un parque para acortar el camino, estaba oscuro y se veía poco, pero lo pude distinguir perfectamente. Ser repugnante. A él y otra chica que claro, no era su novia, no, porque su novia de verdad era Laura. Y él era un cerdo.
       Cuando ví a John apoyado en un árbol enrollandose con otra chica no me lo pude creer, me acerqué a mirar y ni se dieron cuenta. La chica empezó a bajarle los pantalones y eso ya fué demasiado. Me acerqué corriendo y empujé a John.
-¿¡¿¡ QUE TE CREES QUE ESTAS HACIENDO!?!? ¡¡CERDO!!-grité empujandole, parecía que ya no estaba borracha.
       La chica se quedó alucinada, de rodillas en el suelo. Y John, bueno, se subió los pantalones rápidamente y se puso de pie.
-Idene yo...
-¡¡No!!  ¡ Tú nada ! ¿Como has podido?-le interrumpí.
-No, no, ezque...-John también iba borracho, se notaba.
-¡Dejaló! -dije casi pegandole y dandome la vuelta, a todo esto la chica se había ido corriendo.
-¡Noo!  No ze lo digadaz a Lauda, pold favod-rogó John.
-Ahora no es momento de discutir esto-dije alejandome con lágrimas en los ojos, no sabía porqué.
-¡Irene!-me llamó, pero yo seguí andando y me fuí.

     Y ahora, en mi casa, esperando a que Laura llegue a casa para decirselo, la iba a llamar en cuanto fueran las 2 y media. No podia ocultarle eso a mi amiga, John era un cerdo. Miré el reloj, las 2:25, y llamé.

        {MI VISTA }
-Pues verás...- empezó a contar John.
-¡¡RING RING!! -sonó el telefono.
-Espera-dije riendo.-¿Sí?-descolgué el aparato.
-¿Lau?-sonó la voz de Irene muy seria.
-Si.
-¿Estas sola? ¿Está tu familia en casa?
-Si, mi familia no está...
-Genial-me interrumpió,-voy.-colgó.
-¿Quién era?-preguntó John.
-Es Irene, que viene.
-¿¡Irene!?-preguntó John asustado.
-Si, ¿pasa algo?-respondí extrañada.
-No, que va...- dijo John levantandose de donde estaba sentado.-¿Te ayudo a hacer la comida?
-Genial-dije andano hacia la cocina- solo falta la ensalada ¿Cortas tu la zanahoria?
-Vale.

   { VISTA DE JOHN}

   Seguí a Laura a la cocina, me dio la zanahoria y un cuchillo, empezé a cortarla mientras ella lavaba la lechuga.
- Bueno, cuentame lo que me ibas a decir, me tienes intrigada-me dijo Laura.
-Pero si no es para tanto-dije sonriendo.
-O mejor esperamos a que llegue Irene y lo cuentas-dijo entusiasmada.
-Lo que quieras-reí.
   Seguí cortando y empezé a pensar en lo que pasaría cuando viniese Irene, ¿Le contaría lo que vió? Oh, estaba tan borracho... No recuerdo ni la cara de la chica, no recuerdo nada de ella, lo único que recuerdo fue cuando llegó Irene, y aún asi esta borroso. No debí beber tanto, todo es culpa mia...
-¡John!-gritó Laura.
-¡AAAAHHH!
-Serás torpe, ¿Cómo te has cortado?-dijo cogiendome la mano.
   Estaba tan distraido que casi me corto el dedo, menos mal que Laura me vió y me avisó a tiempo, me llevó al cuarto de baño y me puso el dedo en el labavo bajo un chorro de agua fría.
-Ah, garcias-dije.
-De nada, no parece nada grave...
-DINGO DONG -interrumpió el timbre.
-Voy a abrir, dejaló bajo el chorro, cuando deje de sali sangre ponte una tirita, aqui están.-me dió la caja de tiritas.
    {VISTA DE LAURA}
    Fuí a abrir la puerta y me econtré a Irene un poco rara, angustiada o algo así.
-Hola, Ire ¿Qué te pasa?
-Laura...-dijo casi llorando.
-Dime -dije haciedola entrar y cerrando la puerta.
-Anoche, cuano volvía de fiesta, ví a John... Con otra chica, en un parque.
-¿Qué?-dije quedándome rígida como una piedra.
-Pues que él estaba ahí con una chica, y ella le bajó los ... bueno.
-No-empezé a llorar de pié en me dio del salón.
-Si, lo siento Laura-dijo Irene angustiada.-no te lo podía ocultar.
     En ese momento apareión John por el pasillo muy preocupado, me quedé mirándolo con la misma expresión de sorpresa y confusión. Lo miré de arriba a abajo, no me podía creer que hubiera hecho eso, el chico que me decía que me quería. Las lágrimas que me caían de los ojos empezaron a distorsionarme la vista, me sequé con la mano.
-¿¡Qué le has dicho!?-gritó John dirigiendose a Irene.
-¡¡La verdad!!-repondió Irene gritando tambien.
-¡¡NO!!¡¡Tu no sabes nada!!-gritó más fuerte John.
-¡¡SE LO QUE VÍ!!- siguió luchando Irene.
-¡¡ESTABA BORRACHO!!-volvió a gritar él.
-¡¡No es excusa !!- respondió ella.
-John...-susurré con toda la voz que conseguía que saliera de mi.
    Los dos me miraron, John hizo el amago de acercarse a mi, pero yo lo corté terminado la frase.
-...fuera de mi casa-dije si apenas voz.
-¿Cómo?- preguntó aún sabiendo lo que le había dicho.
-Vete de mi casa-alzé la voz.
-Pero Laura...
-¡¡VETE!!- grité llorando.
    John retrocedió y fue hacia la puerta, la abrió, salió y antes de cerrar dijo:
-La noticia era que me cambio de instituto, ya me han admitido.
-Mejor para ella.-le cerró Irene la puerta bruscamente.
     Me quité el collar que me había regaldo John y lo tiré por la ventana al jardin delantero, ni me molesté en mirar donde acabó. Después me tiré al sofa a llorar.
-Supongo que no tienes hambre-me dijo Irene acariciandome.
-No-dije llorando entre los cojines.
-Bueno, recogeré la cocina, no te preocupes.
-Comete la comida, o mi madre me hechará la bronca-dije.
-Vale.
     Me quedé durmiendo, y cuando me desperté eran las  5 y media de la tarde, Irene me había llevado a mi habitación. Entoncés, entro por la puerta.
-Ya se ha levantado la bella durmiente-dijo sonriendo.-¿Cómo estas?
-No ha sido una pesadilla, ¿verdad?
-No-dijo abrazandome.
-En media hora llegará mi madre, mejor me voy levantando.
-Vale, yo me tengo que ir ¿Estarás bien?-me dijo.
-Claro, vete tranquila-dije sonriendo.
      Exactamente a la media hora apareció mi madre, y también venían mi padre y mi hermana, pero ellos  no deberían haber llegado hasta más tarde, algo pasaba.
-Hola, ¿ No llegais un poco pronto?
-Si-dijo mi madre- esque tenemos que hablar todos.
-¿Qué pasa?-pregunté preocupada.
-A tu padre le han transladado a Estados Unidos a trabajar-dijo mi madre seriamente.
-¿Nos tendremos que ir todos allí a vivir?

domingo, 2 de febrero de 2014

Capítulo 20.


     Yo creía que andábamos sin rumbo pero de repente estábamos de vuelta en casa de Irene.
-¿Qué hacemos aquí?-pregunté a Irene.
-No sé-dijo poco convincente.
-Bueno, ya que estamos entramos, ¿no? -dijo  Nerea guiñando un ojo a Irene.
     Yo entré junto con los demás sin rechistar, pero no entendía que hacíamos allí. Irene abrió la puerta con su llave y me hizo pasar primero, cuando entré un montón de gente de mi edad exclamó:¡¡Felicidades Laura!! Me llevé una sorpresa, no me esperaba eso.
-Hemos invitado a algunas amigas del instituto-dijo Nerea.
-Esperamos que todas te caigan bien-dijo Irene.
-Claro no hay problema-dije contenta con la sorpresa.
-Y yo he invitado a mis amigos de la banda-dijo John.
-Genial ¿Me lo presentarás?
-Claro, ven.
     John me presentó a sus amigos de la banda, eran todos muy simpáticos y ,hay que decirlo, guapos.
-¿Quién quiere tarta? - apareció Irene por la puerta de la cocina.
-¡Yo! ¡Yo!- dijo George riendo entusiasmado.
-Tu calla-le dijo Irene riendo.- Que seguro que te has comido casi toda la masa haciéndola.
-¿Las has hecho tu George? -pregunté sorprendida.
-Sí,- respondió muy alegre- me encanta hacer comida, pero aún más comerla.
-Jajajaja pues voy  a probarla- dije cogiendo un plato donde Nerea había cortado un trozo y me lo daba.
-jejé-rió George esperando mi respuesta.
-¡Um! ¡Esta buenísima!- dije sin apenas terminar de masticar.-Cocinas genial George.
-Gracias- dijo él muy contento.
    Todos comimos tarta, John, los de su grupo, Irene, Nerea, las otras chicas, George, Paul y yo. Estaba realmente deliciosa, de chocolate. Cuando recogimos John vino a decirme que se iba a ir con un par de chicos del grupo a traer hielo y alcohol.
-¿¡Qué!? ¿¡Alcohol!?- dije alterada.
-Si, ¿Qué tiene de malo?-respondió John.
-Nada, da igual.
-Tranquila no traeremos mucho, vamos a coger botellas de mi casa, no puedo coger demasiadas o se darán cuenta-dijo uno de los chicos.
-Lo mismo digo-dijo el otro chico.- Solo podré coger un poco.
-Bueno, lo que querais-dije poco convencida.
-En seguida volvemos Laura-dijo John saliendo por la puerta y guiñandome un ojo.
       A la media hora o menos volvieron, traían casi todo en cantimploras, y alguna que otra botella de cerveza suelta.
-¿Quién quiere cerveza ?- entró John levantando en alto lo que traía.
-Espera John-dijo Irene- antes de ponerte borracho vamos a darle a Laura los regalos.
-Oh, no teniais por qué-dije emocionada.
-Yo no me pondré borracho-reprochó John.
      Cada uno me dió su regalo, John me regaló un colgante de plata de una manzana que llevaba grabado:    I'll always be there, with you. «Siempre estaré ahí, contigo».Irene me regaló de broma un anillo de plástico que ponía: Amo a Irene , George me regaló con Irene unos discos de Rock n'Roll. Paul y Nerea me regalaron papel y lápices de buena calidad para que pintase. Las otras chicas me compraron ropa entre todas;  una camisa azul, otra rosa claro con fresas, un pantalón y una falda.Los chicos de la banda de John habían puesto dinero para su regalo.
- Oh, me encantan son todos geniales, gracias-dije emocionada.
-De nada -dijeron algunos sonriendo.
-John, me encanta, es precioso ¿ Cómo has podido gastarte tanto?
-Anda calla-dijo John dandome un beso.
     Después empezaron a sacar el alcohol, yo no quería asi que me fuí a la cocina a por un vaso de agua, y me encontré a Paul haciendo lo mismo.
-Hey Paul, ¿ Tu no quieres un cubata?
-No, que va, yo no bebo.
-Pues ya somos dos-dije riendo.-¿me pasas un vaso?-me senté en una silla de la mesa, él estaba apoyado en la encimera.
-Claro, toma-dijo dándome el vaso, yo me eché agua.
-¿Y Nerea? -pregunté.
-Bueno, ella creo que si bebe.
-Ah, como acaben todos borrachos yo no los llevo a casa.
-Que se ocupe Irene -dijo riendo.
-jajajajaj es su casa-reí.
        A las dos horas ya estaban bastante bebidos, Nerea estaba atontada en un sillón, John y sus amigos borrachos perdidos, Irene estaba "contenta" y las otras chicas ya se habían ido. Paul y yo éramos los únicos en buen estado.
-Ire, creo que ya deberías dejar de beber-le dije amablemente.
-¡Anda Laura! Estás amargada, disfruta un poco-me respondió Irene, si era cabezota normal, con los efectos del alcohol ya era imposible.
-Dejalá Laura-me dijo Paul.- Provemos con Nerea a ver que dice.
-Vale-fuimos hacía Nerea.
-Nerea cariño-dijo Paul.-¿Estás bien?
-¿¡Yo!? Ezztoy pedfeeectamentde, ¿Ezque noo me veez?
-¿Quiéres irte a casa?-preguntó Paul con toda la dulzura del mundo.
-¡No! Zi me lo ezztoy pazando geniaad ¡¡Yujuu!! ¡¡Fieztaa!!
-Será mejor que esperemos a que se duerma-le dije a Paul.
-Si-se resignó-¿Lo intentamos con John y los demás?
-Pues no sé... Me da miedo que se ponga vioento o algo.
-Bueno vale, pues por lo menos escondamos lo que queda en esas botellas.
         Nos deshicimos de todo el alcohol que pudimos y al final se quedaron dormidos, yo me tuve que ir a mi casa para no llegar tarde y Paul hizo lo mismo, no nos podíamos encargar de todos, aunque nos sabía mal dejarlos así. Los pusimos más o menos cómodos y los tapamos con sábanas. Paul me acompañó a casa, con suerte llegué pronto.


[Las cosas nos fueron bien a todos, ya quedaba poco para el verano, para pasar más tiempo junto a John y mi amigos, para pasarme el día fuera perdida ... O quizás no.]


Bueno :) los comentarios están respondidos y me alegro de que os guste leer mi fic, de verdad <3


jueves, 30 de enero de 2014

Capítulo 19.

      En realidad no estaba segura, pero queria mucho a John, y no quería arriesgarme a perderle por una cosa así. Él era especial, cuando estaba con él todo era genial tal y como estaba, y no existia nadie más que él, era algo mágico.
-Bueno chicas , voy a ver que hace mi novio-dijo Irene acercandose a ellos.
/Conversación de  Irene, Paul, George y John/
-Hey, ¿Qué haceis? ¿Me devolveis ya a mi novio?-dijo Irene riendo.
-Todo tuyo-dijo Paul empujándolo de broma.
-Irene, ¿Puedo hablar contigo un momento?-dijo John un poco nervioso.-Es de Laura.
-Ah, claro dime.
-Vale, nosotros vamos con ellas-dijeron George y Paul.
/Conversación de Nerea, Paul, George y yo/
-Hola chicas ¿Sabeis qué? -dijo Paul eufórico.
-No ¿Qué?-preguntó Nerea.
-¡¡John me ha pedido que me una a su grupo!!-exclamó Paul.
-¡¡Genial!!-dijimos Nerea y yo.
-Oye Paul ¿Puedo hablar contigo un momento?-pregunté nerviosa- Es de John.
-Claro que sí, Laura-dijo Paul sonriente.
       Nos apartamos los dos de Nerea y George, que se quedarón solos, estabamos divididos de dos en dos.
/Conversación de Nerea y George/        

-Dejavú-dijo George riendo.
-¿Qué? -preguntó Nerea extrañada de las palabras de su amigo.
-John le ha dicho a Irene que si podía hablar con ella de algo de Laura, y ahora Laura le dice a Paul que si puede hablar con él de algo de John.-explicó George.
-Ah genial, es decir, Paul y Laura hablan de John y John e Irene hablan de Laura-rió Nerea.
-Si-dijo George riendo-¿A quién criticamos?
-A mi novio no, ¿eh?
-Pues a la mia tampoco.
-Pues entonces cuentame algo, Tocas la guitarra¿verdad?
-Si pero nada del otro mundo
-¿ Qué hablarán ellos?
/Conversación de John e Irene/

-¿Qué querias decirme? -preguntó Irene intrigada.
-Pues...verás -empezó a explicar John- esta tarde, antes de venir. Laura y yo... bueno...yo...
-Ah, creo que se de que me hablas -dijo Irene guiñamdole un ojo.
-Si, jejejeje-rió John nervioso- Esque quería pedirte consejo, como eres una chica...y amiga de Laura.
-¿Consejo de qué?
-Pues de dónde, cuándo, cómo...ya sabes, quiero que sea especial.
-Ajá...¿Y Laura quiere?  Quiero decir, ¿Estas seguro de que Laura quiere hacerlo?
-Pues... hasta ahora pensaba que si, ¿ Esque no quiere? -preguntó John confuso.
-Ella dice que te quiere y le da igual, pero yo no  me lo trago, soy su amiga y la conozco, ella no está preparda.
-¿Eso crees?-preguntó John sorprendido.
-Si John, será mejor que esperes un tiempo... no sé cuanto, pero espera, por favor.
-¿Hasta cuando?  yo... quiero a Laura pero... esque tengo casi 17 años, y ella 15...
-No lo sé, si quieres podría decirtelo yo, cuando ella este preparada ¿vale?-dijo Irene.
-Vale-dijo John.
-Ah, y lo de dónde, cómo y eso, bueno, yo creo que no importa donde sea mientras sea con la persona adecuada.
-Ok, gracias Irene.
/Conversación Paul y yo/

-¿Qué querías decirme?-preguntó Paul alegremente.
-Pues bueno... ¿Qué tal con John? ¿Os llevais bien?
-Si, genial, me ha invitado a unirme a su banda, claro he dicho que si. Pero tu no me has apartado aqui por eso, lo sé.
-Bueno, queria saber...¿John te ha hablado algo de mi? Algo de....ya sabes, eso.
-Ah, entindo, quieres saber si John me ha dicho algo de hacer el amor contigo, ¿no?
-Si.-dije poniendome roja-¿Te ha dicho algo?
-No, hemos hablado muy poco, pero si me dice algo te aviso. Tu no quieres, ¿Verdad?
-Pues no lo sé Paul.-dije mirando al suelo.
-Ay Laura -me dió un beso en la frente- pobrecita Laura, te prometo que te avisaré en cuanto sepa algo. - me abrazó.

     John vio esto último de lejos, me dí cuenta, se puso un poco celoso, pero me gustaba que se pusiera así. Y en cuanto a Paul, bueno, nos habiamos hecho muy buenos amigos, inseparables. Pocas cosas me reconfortaban tanto como un abrazo suyo, excepto John claro, él era incomparable, pero siempre que estaba mal por algo que tenia que ver con John, o que no quería que supiese , iba a hablar con Paul, cuando estaba con él era como si me diese igual todo.

lunes, 27 de enero de 2014

Capítulo 18.

      Estabamos todos bien juntos, yo estaba muy contenta de que mis amigos y John se llevasen bien, a pesar del pequeño roce con George. Como ví que John estaba bien hablando con Paul y Nerea, yo me fuí a hablar con Irene y George, que estaban tonteando pero yo igual los interrumpí.
-Hola tortolitos, ¿Que os contais?
-Pues poca cosa- dijo Irene.
-Nada en realidad-dijo George.
-Ahora que me acuerdo Ire yo tenía que contarte una cosa...Importante.
-Oh, si quereis me voy-dijo George.
-No, no hace falta-le dije- solo que el tema es delicado.
-¡Hola!-apareció Nerea.
-Va, me voy con ellos a ver que hablan-dijo George con su preciosa sonrisa-y asi podeis hablar las chicas de eso tan importante-rió.
-¿Qué pasa?-preguntó Nerea extrañada.
/Conversación de Paul y John mientras tanto/
-Oye Paul.
-¿Si?
-Tocas bastante bien...
-Ah, gracias, hago lo que sé.
-Y además sabes afinar guitarras.
-Si, es un poco dificil pero he aprendido a hacerlo bien.
-¿Alguna vez has estado en un grupo o pensado en estarlo?
-Pues la verdad es que no-dijo Paul pensativo.
-¿Y que te parece unirte a nuestro grupo?- dijo John con cierta alegría.
-Pues...
-Colega, te necesitamos en el grupo- dijo John.
-Claro, me encantaría unirne a vuestro grupo-dijo finalmente Paul muy contento.
-Hola tios, ¿ Que pasa?-apareció George.
-John me ha invitado a unirme a su grupo-dijo Paul eufórico- ¿ te lo puedes creer?
-Joder, eso es genial- dijo George muy contento por su amigo.
-Oye George...-dijo John.-Lo siento tio, si es verdad que tocas mejor que Paul de verdad me gustaria que te unieras, pero esque eres demasiado crio.
-No importa-dijo George resignado.
-Pero ¿Puede acompañarnos a los conciertos?-preguntó Paul a John.-Esque es mi mejor amigo.
-Claro que puede, siempre que quiera puede venir como amigo del grupo-dijo John con simpatía.
-Gracias John- dijo George.
/Conversación de Irene, Nerea y yo/
-Pues vereis...-empezé a contar.- antes fui a casa de la tia de John, que no estaba, entonces John sacó su guitarra y...empezó a tocar canciones para mi y... y le dije que eran geniales y él me dijo que me quería y, y yo me quedé bloqueada y John se enfadó y luego lo arreglamos y entonces él empezó a intentar quitarme la camisa y yo no quise... Pues eso, que quería sexo y le dije que no.
-¿Qué? -dijeron a la vez Irene y Nerea, pero Irene tenía más tono de risa.
-Pues eso, pero él no sabe que yo no quería, le dije que nuestra primera vez debería ser algo un poco más romántico.-expliqué.
-¿Y porqué no quieres? No es nada malo.-dijo Irene.
-Pues... no sé, no creo que esté preparada.
-¿Pero tu le quieres?-preguntó Nerea.
-Claro que si-dije.
-Pues no se-dijo Nerea- esque Paul y yo aún no hemos... Eso. Me parece que Paul tampoco esta loco por hacerlo.
-Pues yo con George si lo he hecho-soltó Irene tan contenta.
-¿¡En serio?!- saltamos Nerea y yo.
-Pues si, y es genial, lo hacemos muy a menudo-dijo Irene con cara pícara.
-¿De verdad?-dije sorprendida.
-No, que va, es coña-dijo Irene riendo.- Esque tia, George tiene 13 años, a mi no me importaría si él me lo pidiese, pero no creo que valla a ser muy pronto. Sin embargo, John tiene ya 16 y es más normal que quiera, y me parece que si lo quieres conservar tienes que dejarle que tenga sexo contigo.
-¿Tu crees?-dije un poco preocupada.
-Pues yo no creo eso-dijo Nerea.- En mi opinión, si hablas con John y le dices que de momento no estás preparada, él lo entenderá.
-Ya Nerea-dije- pero esque John es... puff, complicado de explicar.
-Si, lo sabemos-dijo Irene.
-Quizás lo mejor sea que me deje hacer, no quiero arriesgarme a perder a John.
-Bueno Lau, si es lo que tu quieres-dijo Nerea.
-Si es lo que quieres vale, pero tienes que estar segura-dijo Irene.
-Lo estoy-dije.- o al menos eso creo.



Venga ya he subido Sabii, sigues queriendo matarme por pendeja ? jejejje besos a todas, espero que os guste.
Ya vendrá la acción no seais impacientes ,<3

martes, 14 de enero de 2014

Capítulo 17

Llegamos los cuatro a casa de Paul y este nos invitó a pasar, sus padres no estaban. Entramos todos y cuando estabamos sentados le presenté a John.
-Mira Paul, este es John, mi novio.
-Encantado-dijo Paul dándole la mano.
-Igualmente-dijo John devolviendole el saludo.
-Paul es el novio de Nerea -dije cuando Nerea se sentó al lado suya.
-Sí-dijo Nerea- es solo mio-se acercó a Paul y le dio un beso. Todos sonreimos.
-Paul, tu tocas la guitarra, ¿no?-dijo Irene.
-Sí.
-Anda toca algo -le dijo Nerea abrazandolo convincentemente.
-Esque...-dijo Paul vergonzoso.
-Anda, hazlo por la cumpleañera-dije.
-Venga vale-dijo Paul levantandose a por la guitarra.
-John tambien sabe tocar-dijo Irene-tiene una banda.
-Cierto-dije- mi John esta hecho todo un músico.
-Que va-dijo John quitandole importancia-la última vez que actuamos nos tiraron sillas-rió.
-Que loca esta la gente-dijimos riendo Irene y yo a la vez.
    Paul volvió con la guitarra y se volvió a sentar al lado de Nerea. Empezó a afinar la guitarra para poder tocarla.
-¿Esque sabes afinar guitarras?- preguntó John interesado.
-Si, claro que se.
-Venga toca algo-dijo John.
  Paul empezó a tocar, yo le notaba algo a John en la cara, me parece que le gustaba como sonaba. La verdad, Paul tocaba mejor que John y sus amigos de Quarrymen , quizás quería que se uniera al grupo. Paul siguio tocando canciones, que nos gustaron mucho a todos, en especial a John. Cuando terminó nos fuimos a por George.
     Ibamos de camino cuando John me dijo:
-¿Sabes? estoy pensando en decir a Paul que se una a mi grupo.
-¡Anda eso es genial! Paul toca muy bien.
-Ya, y sobre todo sabe afinar guitarras, nos ahorraremos mucho dinero.
-Jajajajaja lo quieres solo para que os afine las guitarras, ¿verdad?
-bueno... jajajaja no, tambien toca bien el chico.
-Vale,pues creo que sí deverias decirselo, que yo sepa, él no toca en ninguna otra banda.
    Llegamos a casa de George y lo primero que hicieron él e Irene fue darse un morreo, todos nos reimos y yo cogí a John y le besé tambien, luego Nerea y Paul tambien se besaron. Casualmente, paramos todos a la vez y nos reimos mucho, realmente era graciosa la situación.
-¿Te lo dije o no? -pregunté a John riendo.
-Si, tenias razón-me respondió riendo tambien.
-jajajajaja no te mentí.
-Vamos a ser mas guays que ellos-dijo John con una sonrisa pícara.
-¿ Qué...?- no termine la pregunta.
    John empezó a besarme para llamar la atención, ya me lo dijo antes, le gustaba mucho. Pero los demás empezaron a quejarse.
-¿Por qué no os dejais eso para cuando esteis en casa?
    John y yo nos despagamos y nos reimos, me tenía cogida de la cintura.
-Mira John- dijo Irene- este es mi novio George.
-¿Ese es tu novio?Pues parece un niño... ¿Cuantos años tiene?- dijo John casi con desprecio.
-Tengo 13 -dijo George un poco ofendido y avergonzado.
-Y yo le quiro mucho aunque sea mayor que él-saltó Irene a la defensiva.
-John, por favor-dije.
-Perdona chico -dijo John con aparente arrepentimiento.
-No importa- dijo George.
-George también sabe tocar la guitarra-dijo Irene.
-Y mucho mejor que yo - rió Paul dando un pequeño empujón a George.
-Bueno, vale-dijo John con evidente desinterés.
-Vamos, andemos-dijo Irene.
    Nos pusimos a andar, ibamos a ir a dar un paseo por ahí. Me acerqué a George a disculparme por el comportamiento de mi novio.
-George...-dije un poco nerviosa.
-Dime-dijo sonriente, lo cual me hizo sonreir a mi.
-Lo siento, lo de John, esque él es... bueno-dije un poco cortada.
-Oh, venga Laura, no importa-me dijo aún sonriendo.
-Esque me siento mal por la actitud de John, joder , es mi novio y mira como te ha tratado.
-Tranquila Laura, seguro que John tiene algún motivo para ser asi-seguía sonriendo, este chico era increible.
-Bueno, la verdad esque su familia esta un poco...
-¿Ves?-me interrumpió George-por algo es asi.
-Eres increible George-dije dandole un abrazo de lado.
-¿Gracias?-dijo George riendo.
-Eh! ¿Qué haces abrazando a mi novio? -dijo Irene fingiendo celos.
-jajajajajaja es mi amigo, tengo derecho-dije riendo.
-Cierto...¡Pero no te acerques mucho! ¿eh?
-Jajajajaj-reimos los tres.

     Me volví a acercar a John que estaba hablando con Nerea y Paul, se estaban haciendo amigos, y encima John le iba a invitar a unirse al grupo, todo parecía ir bien.