lunes, 29 de julio de 2013

Capítulo 2

-¡Venga vamos!
-¿Qué?
-Vamos a presentarnos-dijo ella como si nada.
-¡¡No!!¿estás loca?
-Confia en mi- me guiñó un ojo y yo acabe cediendo, Irene es de ideas cerradas-¡Vamos!
  Fuimos hacia donde se habían ido John y los demás y allí estaban, guardando los instrumentos. Irene se acercó y tiró de mi para que la siguiera.
-Hola-dijo Irene como si los conociera de toda la vida. Los que nos habían visto llegar, entre ellos John, nos saludaron extrañados y los demás levantaron la cabeza, yo me limite a sonreir y disimular la vergüenza.
-Nos ha encantado la actuación-siguió Irene para crear conversación-¿A que si Lau?
-Ee.. Si, muchisimo-dije casi sin voz, me sentí tonta.
-¿De verdad?-se sorprendió John-gracias chicas.
-¿Tocais en más sitios?-continuó interrogando Irene-Esque a mi amiga y a mi nos encantaría veros otra vez.
-Si, de verdad-dije yo sonriendo exageradamente muy nerviosa.
-En realidad,-dijo John- no lo sabemos, tocamos donde podamos.
-Bueno pues nada...-intenté decir.
-¡No pasa nada!-me interrumpió Irene- Después del verano nos avisas en el instituto.
-¿Venis las dos a este instituto?-preguntó John
-No-respondí antes de que Irene pudiera, ella me había ayudado pero ahora me tocaba a mi- ella no viene a este instituto, pero yo si.
-Si, es verdad-dijo John- creo que te he visto alguna vez.
-¿Ah si?- me puse roja como un tomate- no pense que...
-¡Ya se quien eres!-gritó John de repente- ¡Tu eres la chica que está sentada siempre en el banco del patio!
-¡¡Si!!-respondí eufórica. John sabía quien era yo.
-¿Y qué haces sola en el banco siempre?
-Pues...dibujo, sobre todo, a veces simplemente reflexiono.
-¿Te gusta dibujar?
-Me encanta, podría pasarme la vida dibujando en un enorme lienzo, pero se me da fatal.
-Me gustaría ver tus dibujos un día
-E...
-¡JOHN NOSOTROS NOS VAMOS!-dijeron los otros chicos del grupo.
-¿Porque no te vienes con nosotras a tomar un helado?-preguntó Irene a John antes de que este pudiese ni responder a sus compañeros.
-¡Genial!- John no tardó mucho en pensarlo, lo cual me hizo sonreir aún mas-¿Chicos me podeis llevar la guitarra a casa?
-Vale Ligón- respondió uno de ellos giñandole un ojo.John se rió.
  Andamos los tres hasta el puesto de los helados, yo lo pedí de chocolate, John de Straciatella e Irene de fresa. No tardó en aparecer un bigote en mi cara y nos reimos los tres, estuvimos hablando de todo un poco y seguimos paseando, Irene me miraba con cara de "y tu no querias acercarte..." y John, con esa carita tan mona, sus ojos, su boca... Me había enamorado,no lo dudaba, pero... ¿Y él? No, no es posible ¿Porque se iba a enamorar él de una chica dos años menor, bueno, el no sabía mi edad y yo era normalita de altura y no precisamente delgada asi que supongo que ni se molestó en pensar cuantos años tenía yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario